El preámbulo conocido con el término foreplay
Martes, 16 Septiembre 
Un beso o una caricia en el lugar indicado, puede ser igual de significativo que el acto sexual en sí mismo.
Este preámbulo, conocido con el término “foreplay”, es el arte de mantener a su amante en permanente estado de alerta erótico: ya sea una mirada, una caricia o un simple comentario, puede lograr incrementar sustancialmente el erotismo y disposición de ambos para el encuentro.
La pareja debe sacar tiempo y espacio para sus relaciones íntimas, cosa que normalmente no hace, sobre todo cuando ambos tienen agendas llenas: trabajo, gimnasio, reuniones, niños, etc.
Es imposible tener una vida sexualmente interesante si uno tiene que hacerlo rápido porque los niños están tocando a la puerta, porque hay trabajo de por medio o los teléfonos sonando constantemente, pues se pierde el encanto.
Seducir al otro también implica recurrir a los masajes y a los cinco sentidos, que potencian la excitación y amplifican las sensaciones voluptuosas.
El secreto reside en ser capaz de activar en el otro el deseo, ya sea mediante la estimulación de regiones físicamente táctiles, como las zonas erógenas, o puramente imaginarias
. Habrá pues que agudizar el sentido de la observación ante sus reacciones para descubrir con qué y cuándo experimenta más placer. Lo importante es no olvidar que siempre estamos seduciendo o dejándonos seducir.
